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jueves, 22 de agosto de 2013

Mirella Patiño

Buenas tardes/noches a todos, hoy os dejo la entrevista de la que será una de las reseñadoras oficiales de Ediciones Ortiz, la editorial que publicará mi libro; El Pozo de los Deseos. Ella será una de las primeras en poder leer mi novela y reseñarla en su blog, cuando se haga, ya os dejaré el enlace. Mientras tanto, aquí os dejo una entrevista sobre su blog "¿Te gusta leer?" dónde muchos y muchas podréis encontrar algo interesante seguro, desde la publicidad de libros y autores, hasta reseñas de los mismo, pasando por otras tantas secciones. Sin más preámbulos, os dejo con la entrevista para que vosotros mismos lo leáis. Pero, antes que nada, dejaros el enlace al blog:

http://mire-pa.blogspot.com.es/



Hola Mirella, bienvenida a Destellos Literarios. Muchas gracias por dedicarnos un poco de tu tiempo.

-Hola Encarni, gracias, siempre a ti, por el interés y por el tiempo dedicado. Siempre es un placer abrir las puertas de mi <pasión> y compartirla.

1. Sé que tienes un blog, que al igual que el mío, ayuda al desarrollo de la carrera del escritor. Dime, ¿qué objetivos tiene “¿Te gusta leer?”?

-Mis objetivos no tienen una ruta específica, porque tampoco yo tengo claro hasta donde quiero o puedo llegar. Pero lo que si tengo claro, es que me gusta ayudar a todos los sellos que me lo piden y siento debilidad por los autores y los noveles me enamoran con mucha facilidad, de hecho hace bien poco creé la sección de “promociones” con ese fin.

2. Háblanos un poco de las secciones del blog.

-Pienso que está bastante completo, aunque siempre se puede mejorar y eso intento cada cierto tiempo, actualmente tiene 12 secciones, sin contar los habituales enlaces y otros contadores o buscadores. Es en definitiva un rincón hecho con mucho mimo, esmero y respeto a quienes lo leen y lo siguen.

Al principio está “Promociones”, del que te acabo de hablar. Algo que está gustando bastante a los seguidores es “EL LIBRO VIAJERO”, actualmente tengo cuatro viajando de casa en casa por todo el país. En ¿Te gusta leer?, hay dos bibliotecas: “Biblioteca de papel”, son ejemplares físicos en las estanterías de mi casa y otros tantos que no están incluidos y ya están un poco desfasados, pero que conservo con gran estima y la “Biblioteca de Ebook’s”, igualmente archivada en mis soportes electrónicos o guardados en CD´S, tarjetas de memoria, etc., verás “Mis Reseñas”, un apartado con reseñas personales y alguna que aportan amigos del blog que quieren participar, le siguen “Entrevistas y Autores”, justo lo que claramente indica, seguidamente está “Mis Joyas”, un rincón muy especial para mí, ya que aquí público fotos y dedicatorias de los ejemplares que sus autores me dedican y que conozco de manera personal. Como soy bastante ordenada, le siguen “Colecciones por autor” , ya que poseo todas las publicaciones de mis autores favoritos y también “Autores Variados”. Algo que a mis seguidores les gusta y mucho son los “Sorteos” mensuales y como detalle gracioso está “Los afortunad@s” un álbum con fotos que nos envían los premiados en diferentes sorteos y no puedo dejar de lado el espacio dedicado a las “Editoriales Colaboradoras”

3. ¿Has pensado en escribir alguna vez?

-¡No!, vamos, ni se me pasa por la cabeza, no tengo ese “don” que tenéis los autores. Yo me limito a leer y reseñar o cumplir lo que me piden, pero de escribir seriamente nada de nada. Con lo que hago me siento cómoda y satisfecha, ¿para qué más?

4. ¿Qué géneros sueles leer?

-Soy una apasionada de la Narrativa Histórica, Las biografías y casi todo lo que ahora está desfasado, ¡será por la edad! jaja, por leer, me leo hasta los diccionarios. Piensa que los géneros de lectura van por etapas, como las estaciones del año, el mundo Editorial es quien marca los ritmos y un buen lector no deja de lado un libro por otro.

5. En los libros, ¿romance o aventura?

-Toda persona enamorada, sabe por experiencia que no hay romance sin aventura y viceversa, así que sabiendo conjugarlas bien hay novelas maravillosas dentro de ese estilo. Aunque dentro del género “aventura” puedes incluir, “fantasía”, que ahora esta tan de moda como la literatura erótica.

6. ¿Qué tipo de género predomina en el blog?

-Por afinidad, gustos o casualidad de la temporada editorial, empecé con muchísima novela histórica y narrativa, pero, poco a poco, nuevas editoriales se sumaron a colaborar con el blog y claro cada una de ellas tiene un estilo y como siempre digo, <Las Editoriales mandan y yo leo>, para luego reseñar.

7. ¿Cuándo comenzaste con esta iniciativa?

-Este blog, viene derivado de otro anterior, que alguien insistía en piratear, así que me “obligaron” a crear este y hacerlo más infranqueable. Mira, ahora con las nuevas tecnologías todo es más fácil, frío y menos cuidado, ahora existen miles de blogs de todo tipo o tema, pero años atrás, cuando no existían, yo, ya escribía mis reseñas en una hoja y la guardaba dentro de cada libro y de hecho ahí siguen.

8. Bajo tu perspectiva de lectora, ¿qué crees que debe de tener una obra para que te enganche?

-Tengo un amigo que es agente literario y el dice: “todo libro que no te engancha en sus primeras cincuenta páginas no vale” y yo discrepo de él, todo libro necesita una buena estructura, variedad de personajes, una detallada situación de los hechos, lugares, fechas, es decir, una buena documentación, etc. Y lo más importante, “una buena historia que contar”. Yo lo comparo a cocinar, todo menú precisa de variedad de ingredientes y cuanto más completo más sabroso.

9. ¿Libro favorito?

-Uysss… no puedo y no debo concretar. Es una respuesta difícil, pero si te digo que me decanto por los autores españoles o hispanos y leo mucho más escrito por mujeres que por hombres, la explicación a eso está comprobada, estadísticamente hablando.

10.  A todo el que lea esto, ¿quieres decirle algo?

-No soy buena dando consejos, es algo que evito, pero, lo que sí me gustaría transmitir es mi pasión por la lectura, mi fe por los autores noveles y sobre todo, agradecerles a tod@s, la confianza depositada en mí para tantos proyectos que surgen desde el blog.

De manera personal, agradecerte esta entrevista. Desearte un largo futuro en el mundo de la literatura y que la suerte sea tu mejor estandarte.

Gracias, hoy y siempre, Encarni.

A ti Mirella, por apoyarnos a los nuevos!Un millón de gracias!


miércoles, 21 de agosto de 2013

Ninfa Céltica

Buenas tardes, estoy muy contenta de que este blog, poco a poco, esté creciendo. Hoy tengo el honor de presentaros a otra escritora, en este caso, Ninfa Céltica.




Ninfa Céltica se considera a sí misma como una autora de "pasatiempo", es por eso que eligió este seudónimo y no otros a los que estamos acostumbrados a ver. Actualmente es estudiante de canto y música en general en un conservatorio de México. Es una apasionada de las artes; ha estudiado algo de danza clásica, pintura y teatro. Además, le encantan la poesía y la literatura. Todo esto la ayuda en su objetivo: crecer como intérprete.

Como escritora, siente que las ideas fluyen de forma natural en ella y también le gusta compartir sus escritos.
El seudónimo que ha elegido le parece apropiado para estar en el anonimato y a la vez dar un enfoque personal a sus textos, tanto para ella como para otras personas.

Esta escritora es autora de dos obras, cada una con su blog correspondiente:

La primera  nos trasporta al mundo de las "ninfas" (solo hay que ver las imágenes tan bonitas con las que ilustra su blog, haciendo gala a su seudónimo). La historia narrada es la de la propia autora, que en el relato es la "Ninfa". Ésta busca salir de la monotonía que envuelve su vida. Es una mujer frágil y misteriosa.
La narración se desarrolla en una aldea al sur de un bosque místico, cuyos personajes son más reales de lo que parecen, pues están inspirados en la propia vida de la auténtica "ninfa", nuestra escritora Ninfa Céltica.

La historia tiene un rumbo incierto, incluso para la misma autora, pues al narrar su propia vida, no puede predecir la dirección exacta de los acontecimientos. De modo que, lo podemos considerar como una narración espontánea e inesperada.

La página web del blog de esta historia con un halo mágico es esta:

http://ninfa-celtica.blogspot.mx/

Aquí os dejo un fragmento que ha compartido conmigo Ninfa Céltica para que veáis un poco qué podéis encontrar en el blog:

"El viento que sopla entre las ramas del bosque, el agua que canta entre las rocas del río .. ahí va, va el viento surcando esa pequeña corriente que baja desde lo alto de la montaña, ahí va busca con el agua vivir, busca ser parte de ella, poseerla y cuando al fin lo logra, ella brota de entre las aguas, ahí entre los juncos nace serena, frágil y sola... se disipa en el aire, cae nuevamente a la tierra.
Va, va suspira, respira la vida que no es mortal, tampoco es eterna, camina junto al río entre los arboles del bosque,va entre las sombras como un alma en pena, funesta, sombría y bella.
De frágil aspecto, la mujer hija del viento y del agua que entre las olas se viste, y entre malezas descansa camina descalza, danza sobre el agua y canta con el viento, muere y renace entre el día y la noche... entre la tormenta y la briza, entre la sombra y la luz, es la naturaleza misma, va; ahí sola y bella, atrapada entre lirios y manglares, nace y muere entre la lluvia, desolada... acompañada por los espíritus de la madre que la vio nacer, naturaleza que la dio a luz..."



La segunda historia, "Entre las Sombras", la podemos encontrar aquí:


Se trata de una blog-novela que difiere de la anterior narración, pues el argumento está pensado por la autora y no ocurre de forma tan "espontánea" a lo que a tiempo real se refiere. Está en proceso de publicación en este otro blog indicado un poco más arriba, que está dedicado enteramente a esta historia. 

Aunque está casi acabada, Ninfa Céltica la ha empezado a publicar hace poco tiempo, ella misma nos dice el argumento:

"Leonora es una chica de veintisiete años que escapó de una terrible masacre cuando era bebé, pues los caballeros que traicionaron al rey buscaban a la pequeña princesa que heredaría al llegar a la mayoría de edad, y para evitar que esto sucediera se mandó matar a todas las niñitas que fueran menores de dos años.
La madre de Leonora murió en un intento por salvarla de aquellos que perseguían a toda familia que tuviese una hija. Su padre, un hechicero que practicaba la necromancia y que había vendido su alma al diablo, conjuró a la luna para poder salvarle la vida y así protegerla de aquellos que mataban a toda niñita que pudiera ser la princesa de aquel reino.
Maldecida por un horrible conjuro que la ayudo a sobrevivir durante sus primeros años de vida, Leonora ha vivido con un horrible secreto que ella desconoce, su sombra ha tomado posesión de su cuerpo y mente desde hace algunos años; cuando ella cierra los ojos para dormir al caer la noche, la sombra de Leonora es una de la criaturas que aterra a todo el pueblo donde ella vive. En las noches de luna parda cuando esta se torna de un color rojizo, la sombra desata el verdadero poder de aquel maleficio.
Tras algún tiempo, Leonora descubre que algo no anda bien, al tener sueños y visiones de personas que jamás ha visto (al menos no en persona, ya que son personas que han estado en contacto con su sombra) pues cuando esta sombra la posee, su consiente y su espíritu están dormidos ¿Podrá descubrir lo que le pasa y podrá romper aquel maleficio que la perseguirá por el resto de su vida?"


A parte de esto, la autora tiene otros proyectos de los que pronto espera hablarnos, y donde en Destellos Literarios serán bienvenidos cuando estén en marcha.

Para contactar con Ninfa Céltica, podéis hacerlo por facebook:


 Aquí podréis estar al día de todas las entradas a los dos blogs, de algunas historietas que la autora ha ido creando al margen de la historias principales, pero siempre con alguna conexión entre ellas.

Desde aquí decirte que muchas gracias por compartir un poco de ti con este blog que administro y desearte toda la suerte del mundo con tus proyectos. Aquí siempre tendrás un espacio cuando lo necesites!! :)

lunes, 19 de agosto de 2013

Entrevista a Samy S. Lynn.


Hola Samy, buenas noches. Ya tuve la oportunidad de participar en la entrevista que te hizo la revista “Letras Enlazadas”, en esta ocasión requiero tu atención para mi blog personal “Destellos Literarios”. Muchas gracias por concedérmela J

-Muchas gracias a ti.



1.Ya es un hecho que tu novela, “Viviendo en la Oscuridad”, está en su segunda edición en papel y en e-book, pero, para los que aún no la conocen, ¿podrías decirnos algo sobre ella?

-Viviendo en la oscuridad, es una novela romántica paranormal , aunque en algunos sitios la han clasificado como fantástica yo sigo diciendo que se decanta más hacia la romántica paranormal. En ella se pueden encontrar muchos seres mágicos, la historia de Elena que es el centro de la novela, su historia de amor, en la que se puede encontrar mucha acción, risas, lagrimas, amistad y sobre todo mucho amor.

2.¿Para cuándo la segunda parte?

-Realmente aún no te puedo decir para cuándo la segunda parte. Sé que está empezada, sé de qué trata, qué pasara, pero parece que los personajes de esa novela se quieren tomar un tiempo sabático y no me dejan meterles mano, cosa que he aprovechado para trabajar en otros proyectos importantes.

3.¿Cómo ha sido el camino de la publicación?

-Ha sido un camino en el cual no he tenido que pasar demasiados baches, “Viviendo en la oscuridad” tuvo mucha suerte y a los 6 meses de mandarla a las editoriales ya estaba en la calle y a los 8 en todas o casi todas las librerías de España, así que ha sido un inicio relativamente fácil. Lo peor han sido las decepciones, las frases despectivas de algunas personas tan solo porque no les caía bien, el que se me apartara de un proyecto en el cual yo había dejado mucho tiempo y cariño que, para colmo, no me apartó la organizadora si no una tercera persona, también las  que me he llevado con compañeras, las cuales pensaba que eran amigas, pero bueno, de todo se aprende y la humildad o la tienes o te la enseñan, gracias a dios sigo contando con amistades muy grandes, y que además son grandes autoras, aunque algunas aun sean noveles, o no hayan publicado.

4.Ediciones Ortiz publicará la que será tu segunda novela publicada por una editorial, “Descubriendo un nuevo mundo”, háblanos un poco de ella para ir abriendo boca.

-“Descubriendo un nuevo mundo” es mi novela estrella, la escribí cuando tenía 20 años, estuvo un tiempo publicada en lulu donde tuvo una buena acogida, y ahora después de la re-edición, Ediciones Ortiz me ha pedido publicarla bajo su sello. Descubriendo un nuevo mundo trata de la vida de Domina Helaine. Es una novela que roza mucho la realidad, hay situaciones muy reales, sesiones que han pasado en realidad, y cosas que la protagonista sufre en la novela también han pasado en la realidad, aun así está contada en un plano ficticio.

Helaine es una mujer dominante, la cual no ha tenido una vida fácil. Un día descubre una web donde pone ¿Que es el BDSM? Y en ese momento descubre que ella es Domina, y no un bicho raro.
Esta novela es BDSM real, y la verdad tengo un poco de miedo a la acogida que pueda tener en el mundo “Vainilla”, como yo le digo a mi editora y a mi marido, <<con esta novela hay dos opciones, o me queman en la hoguera o pegamos un pelotazo>>.

Mucha gente me pregunta si es que me he subido al carro de las 50 sombras de grey, y yo les respondo que simplemente me he dado cuenta de que grey está haciendo mucho daño a la comunidad y por lo tanto he sacado “Descubriendo un nuevo mundo” del cajón de los recuerdos.
Para los más incrédulos solo les queda buscar partes de la novela en Internet y así encontraran cuantos años lleva publicada.

5.¿Qué nos puedes decir de los protagonistas?

-Sintiéndolo mucho solo os puedo hablar de dos de los protagonistas Domina Helaine y Sir Xacob:
Domina Helaine es una domina bisexual, y una luchadora que aunque la vida le da la espalda y sufre muchas cosas, ella sigue luchando para conseguir lo que desea, además demuestra que en el BDSM todos son personas dando igual el rol.

Sir Xacob es la pareja de Helaine, es quien le da la fortaleza para seguir luchando y quien le empuja a seguir aprendiendo.

6.Sé de sobra que eres una mujer con muchos proyectos en mente, ¿podrías contarnos en qué andas trabajando estos días?

Aquí ya me has pillado a ver qué enumero jajaja:

1.En primer lugar estoy metida en la revista en la que soy directora se llama “Letras enlazadas” y tiene al mes cerca de 5000 visitas.  La cual realmente sale adelante gracias al equipo que hay, de escritoras/es, reseñadoras/es, maquetación, etc...

2.También estoy terminando de pasarle una última mano a mi novela “Descubriendo un nuevo mundo” saldrá en noviembre en pre-venta y en diciembre será la presentación. La misma de la que hablábamos un poco más arriba.

3.También colaboro con el periódico “Canarias 3 punto cero” en el apartado “SEX”.

4.Hace poco también mandé un relato a la antología solidaria “Más que una historia”
“Más que una Historia es una Antología Solidaria que está en proceso de creación cuyos beneficios irán destinados a A.S.P.A.S.I.”

5.Además soy la organizadora de la antología “Corazón de hierro” una antología que está dedicada a Diego Redondo Roig para el cual serán todas las ganancias de la venta de esta antología y en la cual participan magnificas autoras y autores.

6.También colaboro con la revista/web digital Magazine horasur con algunos de mis relatos.


7.Acabo de terminar una novela para un certamen literario y ando trabajando en dos relatos para otros certámenes

8.aparte de eso tengo 8 novelas empezadas, sí, ya lo sé, es una barbaridad, pero mi cabeza esta así de loca y algunos proyectos más que andan rondando por mi cabecita.


7.Llevas unas cuantas cosas publicadas entre editorial y publicaciones por tu cuenta, “Viviendo en la Oscuridad”, “Eclipse de Luna”, “Letras del Alma” y varios relatos por varios blogs que yo sepa. Ahora, de todas estas obras, ¿cuál es tu personaje favorito?

-Mi personaje favorito, la verdad, no sabría decirte, cada uno tiene algo que me hace quererlos, hasta los malos tienen ese algo, si me tuviera que decantar ahora mismo, creo que me decantaría por Claudia del relato “El mundo de Claudia” y Margareth de la novela “Eclipse de luna”.

8. ¿Qué hace de ese personaje en cuestión tan especial?

-Su juventud y su fuerza de voluntad, la lucha que lleva desde que es pequeña.

9.¿Algo sobre ti?

-Soy una soñadora, muy luchadora, soy madre de tres pequeños demonios que son mi vida, escribo desde que era una enana, estoy felizmente casada con el hombre de mis sueños, que me apoya y me ayuda cada día en mi sueño, y aunque a veces lo mataría lo quiero con locura, soy una devoradora de libros, y una loca.
Como dice el principio de mi biografiá:
“Escritora de sueños y realidades, lectora compulsiva, loca enamorada, soñadora apasionada, enamorada de su familia, trasnochadora.”

10.¿Qué crees que es lo más importante que debe tener en cuenta un escritor a la hora de escribir?

Hacerlo porque de verdad es lo que quieres hacer, escribir primero para ti, luego para los demás, pero el primer juez eres tú. Yo por ejemplo escribo porque necesito escribir, sé que a muchos les gustará lo que escribo, a otros no, que habrá personas que me elogien, otras que me critiquen, pero lo más importante es que, YO ESTARÉ TRANQUILA CONMIGO MISMA PORQUE EN PRIMER LUGAR LO ESCRIBÍ PARA MÍ.        

Muchas gracias por tu tiempo Samy. Espero que “Descubriendo un nuevo mundo” y todos los proyectos en los que estás embarcada, te traigan muchas alegrías. Desde aquí ya sabes que tienes un hueco para lo que necesites.

-Gracias a ti preciosa, por dejarme un hueco en tu blog y pensar en mí para esta entrevista.

domingo, 18 de agosto de 2013

El Pozo de los Deseos

Bueno, pues ya tocaba una sección expresamente para mi obra: El Pozo de los Deseos.

Os diré que es una novela de género juvenil fantástico con tintes románticos.

Aún no tengo la sinopsis, pues la editorial está valorando las posibles, pero sí puedo dejaros la que será la portada oficial, hablaros un poco del argumento y dejaros parte del primer capítulo.

En cuanto la portada, al final será esta:



Sobre el argumento:

Sonia es una chica de diecisiete años que vive amargada en un pequeño pueblo. Se trasladó allí un año atrás por el trabajo de su padre, que después del divorcio con su madre, no ha tenido mucha suerte. Sonia no quiere que se preocupe por ella también, de modo que decide fingir que en el instituto le va bien con sus compañeros y está bien adaptada. Para encubrir esa mentira se ve obligada a hacer todas las excursiones que el instituto organiza, pues siempre había sido así en su antiguo hogar. La última  y más larga será en Galicia, dónde todo el mundo de Sonia cambiará vertiginosamente cuando conozca a Eloy, un enigmático chico de ojos claros que aparece de la nada cuando ella encuentra un pozo abandonado y viejo.

Os dejo un poco para que vayáis viendo cómo va la cosa hasta que tenga una sinopsis mejor que ofrecer:


Todo comenzó cuando nos dijeron lo de esa maldita excursión a Galicia. Yo no quería ir, pero por mi padre, acepté.

No es que él me obligara, ni mucho menos, era por mí, e indirectamente, por él.

Nosotros dos nos mudamos a ese estúpido pueblo cuando él y mi madre se separaron. Al principio vivía con ella, pero cuando volvió a tener pareja decidí que si mi padre estaba solo y mi madre acompañada, él me necesitaría más. Su novio me caía fatal. Y no es que yo pensara que él había ocupado el lugar de mi padre (no le llegaba ni a la suela de los zapatos) pero creía que sólo estaba con mi madre por su dinero. Ella era la mayor accionista de una empresa de calzado. Y él… bueno, también estaba metido en el mundillo de las empresas, pero no levantó cabeza hasta que ella le ayudó. No pensaba que no la quisiera, simplemente, que era convenido. Algo la querría digo yo. Mi madre era francamente feliz y por eso no me preocupaba tanto por ella.

En cuanto llegué a mi nuevo instituto (llenito de pijos), tuve la mala suerte de chocarme de frente con la abeja reina de mi clase: Mónica. La imbécil llevaba un batido en las manos y yo estaba esperando en la fila de secretaría para entregar unos papeles de mi matrícula.

¡Ni siquiera estaba mirando en su dirección! Lo que pasó fue que, con la cola que había, yo estaba situada en la esquina por la que ella apareció. Iba hablando con Rosa de no sé qué zapatos que se iba a comprar y… nos chocamos. Pero claro, ella era la reina y no podía tener defectos, encima, estrenaba su vestido blanco de no sé cuál marca y que yo intencionadamente, según ella, le había manchado. En cuanto me vio entrar por la puerta de clase vi como su cara se iluminaba por una malicia incipiente mientras yo me convertía en una marginada, para siempre.

[…]

Así llevaba un año, en esas circunstancias: la clase no me hablaba y yo no hablaba a la clase. Pero al menos no tenía que soportar cómo me hacían la pelota. Mónica era tonta, no se daba cuenta de que todos estaban con ella por su dinero y las diferentes posesiones y enchufes que poseía.

Con el tiempo, mi padre empezó a notar que nadie venía a casa después de las clases, cuando en mi anterior hogar siempre andaba acompañada con algún amigo. Tampoco me veía entusiasmada cada vez que le traía a casa una autorización para alguna excursión (éstas eran estupideces, la mitad de los sitios que proponían yo ya los había visto y tampoco eran gran cosa).

[…]

Fue entonces cuando decidí mentir. Se me daba de miedo desde que mi madre se había echado novio y le tenía que poner buena cara por ella. Si lo hacía por mi madre, también debía hacerlo por mi padre, aunque la situación fuese diferente.

            Empecé a apuntarme a todas las excursiones que me iban saliendo. Siempre decía que había ido con <<mi grupo de amigas>> y me lo había pasado <<genial>>. En las fotos no salía nadie, obviamente, decía que ninguna se quería poner, que eran muy vergonzosas… Cuando me preguntaba por qué no venían a casa, le decía que era yo la que se ofrecía ir a las suyas porque la casa se me quedaba pequeña (y era verdad, esa nueva casa tenía menos dimensiones que la anterior, aunque en realidad me daba igual).
[…]

            La excursión a Galicia se haría en noviembre, para que no nos pillara en plenos exámenes en diciembre, que era cuando la habían propuesto. La cosa era hacer el Camino de Santiago y ver los pueblecitos de alrededor de la zona. Sería una semana, el viaje más largo que haría con la gente insulsa de ese maldito instituto.

Estábamos en segundo de bachillerato y ya se suponía que éramos mayorcitos para <<no perdernos>>, nos habían dicho los profesores. Y era cierto, éramos mayores, por lo menos en comparación con el resto del instituto, pero… algunos eran aún demasiado críos mentalmente y, si yo hubiese sido un profesor, no se me hubiese ocurrido sugerir tal viaje. Luego ocurrió lo que ocurrió.

[…]

Bufé. Estaba preparándome esa horrible maleta mientras todos esos pensamientos deambulaban por mi mente. Me hacía daño a mí misma y no quería que toda mi anterior vida (mucho más feliz) me asaltara como un fantasma. Yo era lo que era: una marginada social. Y mis padres estaban separados. Para siempre. Y no había más.

Nunca lloraba porque no quería sentirme como una idiota. Era hija de una familia <<desestructurada>>, según los expertos, y de una <<mala familia>>, según las personas mayores del pueblo. Había pocos matrimonios divorciados, pero eso de que me hubiese venido a vivir con mi padre en lugar de con mi madre… parecía haberles sorprendido mucho.


Subí al autobús, directa al infierno, cuando mi padre se despidió de mí en la estación. Le dije que no se bajara del coche, que ninguno de los padres de mis amigas lo hacía. Él me creyó, como lo hacía con todo; estaba mucho más contento desde que yo estaba mucho más contenta.
            
           Me senté en el primer asiento que encontré libre, justo al final del todo. Las pelotas de mi clase se quedaron en los primeros asientos, hablando con los profesores que nos acompañaban de lo <<divertidas y emocionantes>> que eran sus asignaturas. ¡Ag! ¡Qué ganas de vomitar me daban!
            
        Los chicos, en cambio, sí que se apalancaron al final del autobús, pero ellos pasaban de mí mejor que yo de ellos.

            Me puse los cascos de mi Mp3 y me dejé llevar por el sueño. Me quedaban horas y horas de autobús…
[…]

            Tropecé con una rama y caí al suelo de barro seco. Me hice daño en el muslo derecho, aparte de ponerme hecha una piltrafa.

            Bufé malhumorada por la suerte que estaba teniendo esa mierda de noche. ¿Por qué me tenían que pasar estas cosas a mí? ¿No era ya bastante que los idiotas de mi clase pasaran de mí, o cuando no, me hicieran burla? ¡Encima me tenía que caer en un bosque gallego y hacerme polvo!

Vislumbré una pequeña cueva cuando me pude levantar. Había un claro en el terreno que no tenía árboles. En uno de sus extremos estaba la entrada al agujero negro enclavado en la roca.

En frente del socavón había una figura. No era una persona, pero no lo distinguía bien desde dónde estaba.

Me acerqué, no tenía otra cosa mejor que hacer. Era un pozo de piedra. Estaba muy cerca de la entrada de la cueva y decidí resguardarme allí del frío un ratito, porque no me sentía con fuerzas para regresar a la casita rústica aún.

-Pozo de los deseos –leí en un cartelito que parecía muy antiguo, situado al lado del pozo.

Lo vi a duras penas y porque la luz de la luna le daba de lleno, pero pude ver que la letra estaba muy desgastada.

Me dirigí a la cueva, que no era muy profunda, abrazada a mi cuerpo. ¡Qué frío! y que tonta era yo… porque no tenía por qué estar pasando aquello. Si hubiese estado más serena hubiese tomado las riendas de la situación de otra manera. Pero bueno, ya qué le iba a hacer.

[…]

-¡Te odio! –le grité a la moneda–. Ojalá no manejaras el funcionamiento del mundo, así podría haber ido a parar a algún lugar cerca de mi antigua casa, o incluso, no haberme movido de allí.
            Estaba enfurecida con todo lo que me rodeaba. Odiaba mi vida como odiaba la codicia. No solía pensar en ello para que no me hiciese daño, pero es que a veces no podía evitarlo.

            Apreté la moneda contra mi mano mientras las lágrimas me nublaban la vista. Grité de frustración, lancé con todas mis fuerzas el euro que había encontrado por azar en mi bolsillo y seguí llorando, esta vez, con más ansias.

            Se escuchó un ruido que hizo que me quedara quieta. Algo se había movido ahí fuera, y, sinceramente, me estaba dando aún más miedo que antes.

            Salí de la cueva temblando. Miré al lado derecho; nada… solo árboles siniestros irguiéndose sobre la tierra. Miré hacia la izquierda… más de lo mismo.

-¡Eh! ¿Esto es tuyo? –dijo alguien a mi espalda.

            Solté un grito de puro terror mientras echaba a correr hacia los tenebrosos  árboles sin mirar atrás.
            Me caí de nuevo, como las idiotas, por culpa de otra rama en el suelo, pero esta vez, me rasgué el pantalón por la rodilla, sin hacerme mucho daño. Quería levantarme deprisa y salir corriendo de nuevo de quién fuera que estuviese allí.

-¡Eh! No corras, este sitio no está preparado para eso –dijo un tío saliendo de las sombras, justo detrás de mí.

¿Cómo había llegado tan pronto hasta allí si yo no había escuchado más pasos, a parte de los míos, corriendo?

            Estaba muerta de miedo cuando lo vi acercarse en medio de los árboles.

-Por favor, por favor, no me hagas daño. Me iré de aquí y no diré que te he visto –dije con las manos juntas suplicando desde el suelo.

            El tío calló unos minutos y no sé qué cara tendría en ese momento porque yo tenía los ojos cerrados mientras suplicaba porque me dejara vivir.

-Oye, que no soy un asesino –dijo malhumorado.

            Cuando levanté la vista hacia él, la luz de la luna me dejó ver que tenía una ceja levantada y me miraba incrédulo.

            Me busqué el móvil en el bolsillo, dónde no había tenido la moneda, porque no me fiaba en absoluto de nadie y menos de un tipo que andaba por ahí a esas horas de la noche.

            ¡Mierda! ¡No estaba! Se me debía haber caído con las prisas.

-¿Esto es tuyo? –volvió a preguntarme.

         Yo pensaba que me iba a devolver el móvil, que de casualidad lo había visto caer de mi bolsillo y había sido tan amable de traérmelo. Pero no, lo que me estaba preguntando era que si la moneda de un euro que había tirado era mía.

-Sí… -contesté confusa.

¿Había visto mi moneda y no había visto mi móvil? Yo ni siquiera había escuchado caer al suelo la moneda, es más, se me había antojado verla caer cerca del pozo, sino dentro. Pero también podría estar confundida ya que estaba sollozando muy fuerte.

-¿Has pedido algún deseo? –preguntó.

            Me quedé más confusa todavía. No parecía importarle el hecho de que me hubiese dado un susto de muerte y hubiese salido corriendo de él (ni que fuese una desconocida). Solo le importaban mi moneda y mi deseo. ¡Qué tío más raro!

-No me digas que crees en esas cosas –dije mientras me levantaba del suelo aún temblando.

-Si no has venido por aquí por eso, ¿por qué entonces? –Ahora era él el que parecía confuso.

-He salido a dar una vuelta y he llegado de casualidad. –Me encogí de hombros. No iba a contarle la verdad a un desconocido que parecía sufrir algún problema mental.

Me volví a acordar de mi móvil y fui andando deprisa por donde había venido corriendo, esquivando al chico al que apenas me atrevía a mirar.

 El tío me siguió los pasos y empezó a ponerme nerviosa. Quería encontrar el móvil a toda prisa porque, si me pasaba algo, esperaba tener una mínima oportunidad de llamar a 091.

Lo vi tirado al lado de las rocas que cubrían la pequeña cueva; la pantalla brillaba con el reflejo de la luna. ¡Menos mal! Me acerqué a él y lo cogí rápido. El chico se encontraba mirando la moneda detenidamente al lado del pozo.

-¿Cuál es tu deseo? –volvió a la carga mientras pasaba de la moneda y, esta vez, me miraba a mí.

-Ninguno. Yo no creo en esas cosas –contesté a punto de irme.

-Seguro que algo hay. Algo que quisieras cambiar, algo que querrías que pasara, algo que no te gustaría que pasara…

            Me quedé mirándolo sorprendida. Era verdad. Pero la vida no iba a ser como a mí me diera la gana por solo pedir un deseo a un pozo abandonado.

-Prueba. –Tendió su brazo hacia mí para darme la moneda.

[…]

            No noté que se me resbalaban las lágrimas de nuevo hasta que él me despertó de mis pensamientos dando un paso hacia mí.

Yo, automáticamente, di uno hacia atrás.

-Vale. Desearía que todo volviese a ser como antes: ser feliz como cuando vivía con mis padres y tenía a mis amigos. Me gustaría que toda esta situación cambiase porque es una mierda –solté malhumorada, mientras me restregaba la cara con la mano intentando quitarme las lágrimas.

            Tenía tanto odio dentro y tanto rencor hacia quienes me rodeaban… Hacía mucho que no hablaba con nadie y que no me desahogaba. Tenía mucho miedo de hacerles daño a mis padres, tanto era, que por mi padre yo estaba yendo a todas esas excursiones de mierda y soportaba verles la cara todos los días a los veinticuatro compañeros que tenía en clase.

[…]

En medio de sollozos, volví a tirar la moneda con todas mis fuerzas (y mi rabia) al centro del agujero negro que tenía delante de mí bañado por la luna.

-Hecho –dijo el chico mientras sonreía.


Bueno, espero que os haya gustado, este es más o menos el principio, me he saltado algunas partes para mostraros un poco lo más importante. Esto es todo por ahora.

Un beso a todos!

Objetivos del blog

Buenas tardes a todo el que pase por aquí, ya seas seguidor o visitante, te agradezco tu atención. He creado el blog expresamente por una razón: El Pozo de los Deseos.

Me llamo Encarni y hace poco la editorial Ediciones Ortiz me dio una gran noticia: me publicarán en noviembre de 2013 mi primera novela. Como a una no le dicen eso todos los días, decidí hacerme el blog para su promoción y poder darme a conocer un poco en el mundo literario.

Sé de sobra que es muy difícil, porque somos muchos y muchas los que publicamos a lo largo de año. Sé también que es difícil triunfar si no "eres nadie" aún. Es por eso que decidí también crear más secciones para que, por lo menos desde aquí, quien quisiera, tuviese una oportunidad más de promocionarse.

Voy a intentar subir de vez en cuando entradas con elementos que yo creo interesantes para el mundo del escritor, según vaya teniendo en mi haber, iré dejando cosas que espero que os sirvan. Un adelanto: No sé si os habéis preguntado alguna vez cómo escribir correctamente una obra literaria; el tema de las comillas, las cursivas, los guiones, los espacios... Bien, pues yo estoy llevando a cabo una especie de "investigación" sobre este tema, ya que me parece  algo necesario para que nuestras obras estén presentables para una editorial o simplemente los lectores del blog.

Os comunico que no soy correctora ni nada por el estilo, así que mis conclusiones serán sacadas simplemente por el hecho de observar las lecturas de los textos que leo. También os digo que voy a seleccionar de dónde recavar información, ya que me he dado cuenta de que no todas las editoriales tratan del mismo modo los libros. A mí, personalmente me gusta el tipo de libros que edita "Montena", creo que están bien traducidos y que esas cosas que os he dicho antes de espacios, cursivas, guiones... están bien trabajadas. Pero no solo voy a centrarme en esa editorial, también tengo libros de Roca, Pandora, etc.

No sé si os parecerá interesante o no, pero cuando tenga una lista decente de este tipo de dudas, intentaré explicarla lo mejor posible por aquí por si os puede valer para algo.

Por otro lado, quien haya visto el blog, ya puede hacerse una idea de cómo está estructurado. Os puedo publicar entrevistas, relatos, fichas de vuestro perfil de escritor/a y si alguien tiene alguna sugerencia, pues aquí tiene mi dirección:
destellosliterarios9@gmail.com

Por lo pronto esto es todo por ahora, que vaya bien, escritores y escritoras!

"El tatuaje" de Candy Von Bitter



Le pidió convertirlo en ángel. Afuera las luces ya se habían encendido. La pequeña pantalla de su Anon, sujeto por un brazalete rojo, brillaba para indicarle que el reporte climático anunciaba lluvia para la noche. Nadie debería salir a menos que contara con el equipo apropiado de protección, lo cual descartaba a la totalidad de sus clientes habituales. Iba a accionar el dispositivo que mantendría intacto al edificio cuando el sonido deslizante de la puerta le hizo girarse.

Sin ninguna ceremonia, ese muchacho se apoyó contra el mostrador de bocetos y le pidió unas alas. Pero no alas de dragón, las que estaban de moda entonces, ni las de mariposa, la opción de aquellos que no querían seguir la moda, sino de ave. De ave grande, para que le abarcara toda la espalda, plumas y demás, cerradas. Lo quería para hoy, insistió. ¿Sería eso posible?

Cómo no. Si eso era lo que quería.

Realizó el boceto guiándose en archivo viejo del anterior dueño de la tienda, ya muerto, usando más imaginación que la que habría necesitado con las mariposas o dragones. Sólo tenía a su disposición un dibujo de una paloma alzando el vuelo desde una fuente. Copió el contorno de las alas lo más fielmente que pudo y luego, en otra hoja de calcar aprobada por el Ministerio de Arte, su mano empezó con trazos finos para determinar una forma aproximada de lo que sería. Se basó un poco en el ala extendida de su fiel Anon, pasando la vista entre la página que había agrandado para él en el aire y el joven sentado en su sala de espera. Este permanecía del todo tranquilo, balanceando los pies en el borde del asiento y sin mirar nada con particular interés. Ni siquiera le prestaba atención. Esperaba sin prisas.

Su indumentaria no tenía nada de especial. La camiseta rasgada en medio del pecho de color verde fosforescente, coloreando la piel pálida, y los nuevos pantalones de acuario, azules hasta que la luz les daba y mostraban un brillo multicolor. Supuestamente imitaba a las escamas de algunos peces. Una sola visita al centro y podías verlo en todas partes, enfundados en cientos de piernas. Con eso, el cabello, simple lacio hasta los hombros y color negro, sin mechas o zonas rapadas, resultaba extraño. Incongruente.

Tampoco vio la gota metálica alada, la figura de la mosca por ningún lado. La pequeña vibración de Anon le sobresaltó. En la pantalla, debajo de la imagen que sostenían las alas extendidas, salió de nuevo el mensaje advirtiéndole de la lluvia y que su edificio todavía estaba desprotegido. “Mejor te apuras si no quieres vértelas duras.” Se levantó del asiento para alcanzar el panel de control a un lado y, tras presionar su mano en el rectángulo grisáceo, vio a través de las puertas de vidrio el movimiento azulado de la barrera. Ahora se podía salir, pero no entrar sin ingresar el comando adecuado.

Su último cliente había girado la cabeza para observar también. Él se quedó un momento ahí de pie, esperando sin saber el qué, hasta que regresó a la posición normal y al balanceo de sus piernas aparentemente escamosas. Tenía un perfil fácil de marcar con una gran nariz presidiéndolo todo y un mentón puntiagudo, un pequeño triángulo. Haría una sombra en el suelo que cualquier niño sería capaz de copiar con un pedazo de piedra en el suelo de madera…

Volvió a su trabajo. Corrigió detalles y ennegreció las líneas útiles con un marcador. Finalmente dejó que la mini aspiradora le paseara por encima, llevándose los restos del borrador, y extendió la hoja frente sí. Le pareció una imagen coherente y proporcionada.

−¿Ya está? −preguntó su cliente.

Contuvo un respingo. Casi había olvidado su voz, el timbre que tenía. Como algo saliendo desde una cueva o desde detrás de un arbusto en la noche.

−Sí −dijo−. Sentate en la silla.

El otro sonrió. Dientes amarillentos y desiguales, labios cuarteados. Nadie andaba así ahora. No hizo ningún otro movimiento.

−Dale. Lo querés en la espalda, ¿no?

−Sí −dijo el cliente y se levantó.

La silla, percibiendo una presencia ajena a la del dueño, se giró hacia él, obediente, para recibirlo. Una vez ocupada giró en sentido perpendicular al banquillo que había cerca. Se elevó unos cuantos centímetros para hacérselo más cómodo. Atrajo hacia sí a la máquina que le haría falta en el trabajo. Un pequeño selector en el costado le mostraba las diferentes opciones de tintas y cuánto llevaba en su interior. Mañana tendría que reponer el amarillo y el rojo.

−¿De qué color lo querés?

−Azul −dijo el chico, dándole la espalda y sacándose la camiseta. Sin el brillo de la tela su piel parecía un blanco enfermizo. Casi podía creer que era un tinte corporal para ser demasiado blanco−. Me encanta ese. Es mi favorito.

El suyo también.

−¿Así nada más o querés agregarle algo?

−A ver −Su cliente giró y tomó el boceto en sus manos. No llegó a tocarlo, pero por poco. Ondas de frío se desprendían de él−. Ah, te ha salido bien.

−Sí. Tuve que usar un archivo que no se usaba en años como referencia e imaginar la forma porque no aparecían cerradas. Tenía nada más un dibujo de una ya volando, imagínate.

El joven asintió como si se lo imaginara. Le pasó de nuevo la hoja y él la tomó del otro extremo. La espalda desnuda del muchacho se le presentó en toda su extensión. Tan blanco como los lienzos que se usaban antes, cuando los artistas no tenían pantallas táctiles. Al lado del aparato tenía el control del espejo. Dibujó una figura con los dedos y en cuestión de segundos tenía un reflejo de sí mismo y la espalda del chico. Otro toqueteo y un segundo espejo aparecía en frente del cliente, transmitiendo la misma imagen que el primero. Le mostró adónde colocaría las alas, justo sobre los omoplatos.

−¿Ahí está bien?

−Sí, perfecto. Como si estuviera por echarme a volar yo también, ¿no? −dijo, riéndose.

Él apenas pudo sonreír.

−Sí, exacto −Volvió a tragar−. La mayoría de los chicos que piden alas las quieren así.

−¿Te piden muchos ángeles?

−No, para nada. Muchos chicos ni se acuerdan de lo que son.

−¿Y vos sí?

−Y bueno, con yo era chico todavía había palomas para comparar también. Ya hace mucho.

Presionó la hoja contra el lugar y la expandió. El frío viajó desde sus manos hasta el pecho. Podía ajustar la temperatura, pero no creía que sirviera.

−No me digas −dijo el cliente. Nada de él se movía más que la boca−. Pero si no parecés taaaan viejo.

−Con mis papás vivía en el campo. Ahí había algunas, aunque ya andaban re mal. Mi vieja se ponía histérica si me acercaba a alguna.

−Mira vos. Qué lindo. ¿Y ya dibujabas entonces?

No era la primera vez que se lo preguntaban. Eran esos temas de conversación que salían con los clientes nerviosos que no querían pensar en las agujas láser atravesándoles la piel. Idea de novatos, desde luego, porque el proceso era completamente indoloro. Pero por alguna razón no supo qué contestar. Ganó tiempo quitando la hoja y arrojándosela a un cubo que tuvo que moverse para tragarla. La imagen de las alas se le presentó en negro. Seleccionó el azul como olor a utilizar. Una lucecita verde se encendió arriba del mango de la aguja para indicarle que estaba cargada y lista. Se puso los guantes protectores.

En ese punto debería decirle que se mantuviera tranquilo y se relajara, advirtiéndole que nada más iba a sentir una ligera presión. En su lugar comenzó a trabajar sin más. Ese era un ambiente seguro que conocía. Su verdadero mundo. La razón por la que aguantó tres años en la Universidad para conseguir su título.

−Eh, te he preguntado algo −le insistió el cliente−. ¿Me oíste?

Un parpadeo. Todavía estaba en la tienda.

−Sí, perdoná. Me distraje. ¿Qué me decías?

−Si ya dibujabas de pendejo, allá en el campo.

No había forma de escapar del frío.

−Sí. Hacía dibujos donde podía. Me encantaba hacerlos en el suelo con una piedra.

−¿Y en la madera?

Levantó la vista. Pero el cliente tenía la cabeza gacha y el espejo de enfrente no le enseñaba más que el progreso que estaba haciendo. Su propio rostro le pareció pálido. Los tatuajes de sus mejillas, un par de círculos azules, descoloridos. Se pasó el antebrazo por la frente sudada.

−Claro. A falta de papel, servía.

−Con una piedra filosa, ¿no?

−Sí.

Quiso concentrarse de nuevo en el tatuaje. Volvió a apretar el botoncillo para sacar la punta rojiza. Las líneas negras fueron reemplazándose con azules. Intentaba imaginárselas como serían en 3D para agregarle el correcto volumen. Cómo serían de verdad y si pudieran abrirse, llevándose a cualquiera bien lejos de ahí. Incluso trató de verlo surcando los cielos morados hasta encontrar un retazo de la luna. Eso hacía cuando le pedían dragones o mariposas. No logró hacerlo.

Afuera la lluvia sacaba círculos de líneas celestes, ahí donde las gotas ácidas entraban en contacto con la barrera.

−¿Y no tenías un lugar para vos solo? −preguntó el cliente.

Las alas no se movían.

−Sí. Detrás de casa… había un árbol grande. Se doblaba por un lado y todas las hojas llegaban hasta el suelo. Si te metías adentro podías ver a todo mundo, pero nadie te veía a vos.

−¿Así solo? ¿No tenía frutos o un arbusto cerca?

−Había un arbusto del lado por donde no se doblaba el árbol. Por eso era el escondite perfecto. Me encantaba meterme ahí, sobretodo cuando en casa ya no había quién los aguantara a mis viejos.

Se lamió los labios. Esa imagen era sorprendentemente fácil. Hacía años que no pensaba en aquel árbol y la sensación de la tierra besándole los dedos. Los problemas de dinero fueron tales que al final no les quedaron más opción que venderlo casi todo y cambiarse a la ciudad. En la actualidad, donde él solía dibujar, se erigía un edificio de departamentos rodeado de caminos asfaltados. Toda el área le fue totalmente desconocida la única vez que la visitó.

−¿Estabas solo ahí? ¿No tenías ningún amigo?

−Uno nada más. Si no tenías un mini Anon nuevo no te daban ni medio voltio en la escuela. No eras eléctrico, así, de una. De modo que sólo podía hablar con este amigo ahí. Me hablaba desde el otro lado del arbusto. Decía si le gustaban o no los dibujos que hacía. Yo ni entendía cómo podía verlos, pero me decía cosas como “hacele las orejas más grandes,” “dale más detalle abajo”, ¿viste? cosas bien específicas.

−¿Nada más hacían?

Le vio la nuca al cliente. Era lo más cercano a su perfil que tenía.

−No, claro. Hablábamos de temas en general. Hasta me salía de cama a la madrugada sólo para eso. Me dieron tal cagada una vez que me atraparon… pero seguía en lo mío, como pendejo necio, porque tampoco tenía otra manera de estar en contacto y no quería que acabara yéndose si no iba.

El cliente cabeceó suavemente, silencioso. Movió un poco los hombros, como incómodo en su posición. Fuera su intención o no, le recordó el trabajo que hacía y se abocó a él nuevamente. Los vellos de su antebrazo se pusieron en punta. Tenía las puntas de las yemas congeladas, no sentía la piel abajo. El silencio se alargó hasta el momento en que sólo le faltaba el contorno de una hilera de plumas.

−¿Nunca lo viste a ese amigo tuyo?

−Un par de veces. En la parte de arriba de casa, donde mis viejos guardaban un montón de trastos y estaba el sistema de inteligencia principal, había una ventanita por la que él entraba y se quedaba conmigo. Le hice un retrato en una tabla que volteé para que no lo vieran.

−¿Y a vos no te daba ningún miedo, estar solo con un tipo así?

−Al principio sí, porque pensaba cómo mierda hacía sin escalera ni nada, pero luego se me pasó. Fuera de eso, no.

−Eh, ¿ya falta mucho?

−No, ya casi acabo.

Acabó con las plumas y le agregó unas sombras gentiles para darle realismo. Le pasó un paño húmedo de arriba abajo para deshacerse completamente de los restos de tinta del mercado. Por último un crema para evitar cualquier reacción negativa. Iba a colocarle una segunda capa cuando cayó su mano llena se detuvo en el aire.

El cliente levantó la vista. Sus ojos negros recorrieron la forma en su espalda.

−¿Sabés cuál es el rumor con la gente del campo? −dijo revelando sus dientes amarillentos.

No podía dejar de ver esa cabeza por el espejo.

−¿Qué cosa?

−Dicen que la razón por la que el gobierno suprimió todos los campos fue para ocultar unos experimentos que hacían bajo tierra. Manipulación genética, ese tipo de cosas, todo con la excusa de la investigación científica y esas mierdas. También mantenían cuerpos en estado criogénico secretamente.

−Oí de eso.

−Ah, pero no sabés qué historias se narraban −El cliente se irguió, casi ufano−. Decían que, como los tipos encargados no querían tener nada que ver con el tema, ya no más, viendo que no conseguían nada que justificara tremendo gasto, sacrificaron todos los animales y demás cosas que tenían. El problema es que algunos se escaparon, ¿viste? Así que había perros raros capaces de transmitir enfermedades sólo con la saliva, gatos pelados que cazaban bebés y ratas con más de una pata. También, supuestamente, había personas revividas que estaban tan jodidas de la cabeza que sólo podían ser un peligro para cualquiera. Encima, fíjate que a algunos los habían vuelto unos mutantes. Ya ni humanos parecían.

El cliente giró sobre su hombro. Los dientes puntiagudos volvieron a asomarse. El tatuaje en su espalda comenzaba a evaporarse, a hundirse o evaporarse de la piel. El trabajo que le había costado horas realizar desapareció a los pocos minutos, sin que los ojos negros dejaran de observarlo ni un instante.

−¿No tenés miedo todavía?

−No −contestó sin que le temblara la voz−. Desde hace rato sé que no es verdad. Me lo estoy soñando.

La sonrisa del cliente se esfumó.

−Hasta siendo pendejo decías eso. Era muy irritante escucharlo, ¿sabes? Daba lo mismo qué hiciera, siempre me salías con la misma cantaleta de que no puedo ser real. “Este está más jodido que yo”, pensaba. Te creías que un poco de terapia y ya no existiría, ¿no?

De pronto volvió a recordar a sus profesores, a sus padres, hablándole de su futuro y tendencia a dibujar en cualquier parte, incluso fuera de la escuela, cuando técnicamente era ilegal.

−Siempre he tenido aptitudes para la inteligencia abstracta −dijo, apretando el banquillo debajo de sí−. Las personas con inteligencia abstracta tienen una imaginación a veces demasiado activa. Como nadie me hablaba en el colegio me hice un amigo imaginario para combatir la soledad. Es natural hasta cierta edad.

Las cejas negras de su cliente formaron una arruga sobre la gran nariz.

−¿Y entonces qué carajo es esto? −Giró en la silla y sacó un mango negro de los pantalones acuario. Una cuchilla se generó espontáneamente−. ¿Esto te parece imaginario? ¿Qué mierda es real?

Negó con la cabeza.

−Un sueño. Esto es producto del estrés.

El cliente se levantó. Era más bajo que él, pero de algún modo se imponía. Se echó atrás inconscientemente mientras levantaba el arma.

−Un sueño −dijo después y se sorprendió tosiendo.

Intentó tragar el líquido que de repente parecía inundar su garganta, pero no lo consiguió. Parecía que habían abierto una catarata en medio de su cuello sin pasarle por la boca. Los ojos negros se le hacían borrosos, combinándose con el blanco de su piel helada y coronados por un techo negro. La figura geométrica de su rostro ganó redondez, perdió definición.

−Una… pesadilla.

De pronto vio la base de la silla inteligente. E incluso eso se difuminó con una extraña mancha roja.